Subimos al Miro de Valdeprado o de Anllares, al Pozo Cheiroso y a las Lagunas de Fasgueo.
La ruta de hoy es una de las más bonitas que he hecho. Parte del pequeño pueblo Brañas de Susañe. Ubicado en el Término Municipal de Páramo del Sil. Administrativamente pertenece al Bierzo. Pero geográficamente se trata de una mini-comarca situada entre el Bierzo, Fornela, Laciana (estas tres de León) y Degaña (Asturias). Su entorno es de los más vírgenes de la provincia de León que puede presumir de riqueza en flora y fauna. La ruta transcurre por los montes de Anllares del Sil.
Mediados de agosto, nos levantamos temprano. Aparcamos el coche en Brañas de Susañe. Accedemos a través de la carretera CL-631 que une Ponferrada con Villablino. Se toma el desvío hacía Anllares del Sil. Y antes de llegar giramos a la derecha cogiendo la carretera privada de una mina, puede accederse sin problemas. Tras pasar Valdeprado, a 1,8 kilómetros veremos unas casas a la derecha. Aparcamos donde podamos. El camino se inicia en el lado derecho.
Después hay que dirigirse hacia el Cabanón de los Bernardos y dejarla a nuestra izquierda. Ya no habrá pérdida. Estamos en el camino que sube valle arriba. Empieza la ruta, aunque esta vez más que ruta es experiencia.
Pinchad para agrandar, se disfrutará mejor de la siguiente foto.

En torno a las 9 de la mañana estábamos comenzando a caminar. No sin antes confundirnos para variar. La mañana era buena, la temperatura era alta y teníamos la suerte de que el sol aún no nos daba en las cabezas. Avanzamos por el valle maravillados por la cantidad y variedad de árboles que nos acompañaban en el ascenso: robles (algunos de gran tamaño), abedules en cantidad, acebos, servales (capudres), algún majuelo, saúcos y de vez en cuando madroños. El monte bajo formado por urces, escoba, helechos (altísimos) y arandaneras por doquier. Que como era agosto, nos sirvieron de alimento a lo largo de la jornada.

Nos dirigimos hacia la Braña de Busmor. Antes nos encontramos con la cascada Aguas Blancas. Situada a la izquierda del camino. Está muy hermosa, pero por lo que se ve en primavera debe ser espectacular.

Tras la cascada inmediatamente podemos observar unos robles de gran tamaño. El de la foto nos impresiona:

Seguimos subiendo mientras observamos el rastro de diversos animales. Sobre todo corzo y jabalí. Y es que en la zona se dan, además de estos dos, el lobo, el ciervo, el oso, el zorro y el rebeco entre otros. Ver, no vimos nada, tampoco miramos mucho con los prismáticos pues la ruta es larga, tan sólo oimos «ladrar» a algunos corzos. Otro día iré con más tiempo y menos recorrido y trataré de ver algo. Aves pudimos ver arrendajos y un falcónido que no acertamos a clasificar. Es posible ver al águila real.
Continuamos camino que a veces se pierde entre tanta vegetación, los helechos nos superan en altura. Nos dirigimos hacia la antigua Braña de Busmor. Bajo el pico el Cornón de Busmor, situado en los mapas y por los montañeros algo más al norte. Soy de la opinión que es éste. También he comentado acerca de este pico con más gente de la zona asegurándome que el auténtico Cornón de Busmor es éste, el que es llamado en los mapas La Fana del Coronxo, y no el de más allá. Según llegamos vemos un prado y los corros de los pastores algo más arriba. Divisamos un hermoso paisaje. En ese momento hay que ir por nuestra izquierda y empezar a subir en montaña abierta. Si esta seco hay un hilera de pedrera por la que puede subirse bien. Si está mojado es mejor ni subir o tomar alguna ruta alternativa rodeando el canchal y pasando por las faldas de la Peña del Boquín.

Volvemos a confundirnos, pero al final acabamos dando con el camino. El tema es que acabamos algo cansados de las urces. Hay que acometer el Miro por la izquierda y subir buena parte por un canchal. El camino está parcialmente marcado con hitos.
Según vamos ascendiendo las vistas son mejores. Allá abajo se ve la Braña de Busmor con sus corros:

Continuamos ascendiendo. Siguiente parada, una de las lagunas Bermechas, es la grande, pero tiene poca agua. La pequeña está más abajo y en verano suele estar seca, pero ésta conserva agua todo el año:

Se trata de una pequeña laguna de origen glaciar, que suele estar seca en verano, pero gracias a las copiosas nevadas y lluvias del invierno y la primavera se mantiene aún con agua a mitad de agosto. Paramos.
Proseguimos la marcha después de descansar y sacar unas fotos. Ahora debemos ascender al collado dirección suroeste, este paso se llama Collado Busmor. Desde allí veremos asomar la impresionante laguna glaciar llamada el Pozo Cheiroso. Para descender hacia ella hay que bajar por el lado de la izquierda. La pendiente es pronunciada y hay que poner mucho cuidado en la bajada. Puse mucho cuidado pero bajábamos extasiados mirando ese azul, ese azul que no puedo quitarme de la cabeza y que aún me gusta mirar y mirar en las fotos de vez en cuando.

Este azul existe. Tal cual se ve aquí. El agua está transparente. Y desde las alturas puede verse como la profundidad de la laguna comienza de forma súbita. Es de suponer que por este motivo reciba el nombre de pozo y no laguna. Como véis el pozo estaba a casi lleno a pesar de ser mediados de agosto.
Como en muchos pueblos que tienen estas lagunas existen leyendas (y que no se pierdan) que cuentan que un monstruo habita en las profundidades y sale para comerse al incauto que se le ocurra bañarse. Un montañero de la zona nos advirtió que no merecía la pena bajar hasta allí. Cinco minutos después, en cuanto vimos asomar el azul ni lo pensamos. Bajamos directos. Cuando estábamos bajando por la ladera, él, desde el cordal nos reconoció que no bajaba porque tenía miedo: «hay un monstruo y me da miedo bañarme, yo no bajo» . Sin duda era de la zona y lo había mamado desde pequeño. Todos mis respetos desde aquí hacia él. Supongo que, como él, habrá unos cuantos que renuncien al baño, incluso a bajar a pesar de la belleza del paraje. A nosotros nos pudo más la vista que el oído. Y media hora más tarde estábamos dándonos un placentero baño.

Desde abajo el azul que se ve desde arriba cuando entran los rayos solares no se aprecia.Allí estuvimos dándonos un señor baño. Entre otras cosas porque la temperatura del agua no era muy baja. Más fría está en las zonas de baño de los pueblos con diferencia. Estó ya lo he observado en infinidad de lugares.
Cuando metías la cabeza debajo del agua y abrías los ojos se volvía a ver el mismo azul, si no, más intenso. La verdad, es que aunque nadaba en zonas donde la profundidad sería de 2 metros no me alejaba mucho del borde. Tenía una extraña sensación, no puede explicarse racionalmente. Pero tanta profundidad me echaba para atrás ¿y si había algo?
Nos vamos de aquel paraje tan bonito, echamos la vista atrás. Aquellas nubes no tienen buena pinta. Pero el viento las aleja. Esperamos volver.

Nuestro siguiente destino es el Miro (1.990 m.). Hay un sendero que se eleva desde la laguna directa al collado que hay a la izquierda del Miro, pero decidimos subir al primer pico por la izquierda: Pico de Fuenfría (1.973 m.). Tardamos poco en ascender. En torno a 30 minutos, no más. De allí caminamos por el cordal hasta enfilar el Miro. Pasamos por un punto más que curioso. Puede que se llame collado de la Arena. Puesto que el terreno allí es arenoso. Es un tramo de arena entre las montañas de roca. Sin duda nos sorpendió muchísimo. Desde aquí divisamos Vega de Espinareda, todo el Valle de Fornela y todas y cada una de las montañas de los Ancares.

También contemplamos el fantástico pico de la Fana de Resilgar del que ya os daré crónica otro día porque es una de esas rutas de 10.

Seguimos por el cordal y tras una pequeña trepada llegamos a la cumbre. Estamos en El Miro de Valdeprado o mejor dicho, de Anllares del Sil:

Hacia el oeste se divisa Peña Ubiña a lo lejos, aunque al entrar las nubes no se ve más que hasta el Cornón (2.188 m.).

Como véis en cosa de 20 minutos el cielo cambió y de estar despejado las nubes pasaron a ocupar el cielo. Unas nubes con muy mala pinta. Seguimos por la ruta que teníamos en mente. Ahora toca ir hacia el Cornón de Busmor (1.939 m.) dejando a un lado Peña Buquín (1.986 m.). Más allá el Cornón de Busmor de los mapas, es el Beigardón (Alto Sil de nuevo informando). Estamos en el Collado del Coronxo a 1.835 m.)Desde el cordal se observa la Braña de Busmor con sus corros, en primer plano, abajo Brañas de Susañe, y en el centro el Pico Bóveda (2.072 m.).

Desistimos de ascender al Cornón de Busmor (1.941 m.) y el Alto del Beigardón (1.939 m.). La cosa no pinta bien. Decidimos dejarlo a nuestra izquierda, como el Alto del Portillón (1.930 m.) y seguimos caminando entre las urces. En esos momentos empieza a granizar como si se fuera a acabar el mundo (debimos haberlo detectado cuando las moscas dejaron de molestarnos súbitamente). Por lo menos allí arriba me lo parecía. El granizo se aguanta pero no es moco de pavo. Mirad. Granizos algo más grandes que los arándanos:

Pero mirando el cielo, lo que viene no es nada esperanzador. Tenemos sobre nosotros una tormenta con aparato eléctrico y estamos empapados, salvo en la parte que llevamos el chubasquero. A pesar del sol que hacía por la mañana y las buenas previsiones lo metimos en la mochila. En buena hora.
En esos momentos avanzamos por el cordal llegando a la altura de nuestra siguiente parada: Las Lagunas de Fasgueo. Las divisamos desde el collado. La tormenta nos da tregua, pero lo que viene no es bueno. Bajamos rápido por la ladera norte del Alto del Portillón. Nos la jugamos. La bajada y las vistas son muy bonitas. Si bien en la primera de las lagunas falta más agua de la que contiene, una pena.

Las Lagunas de Fasgueo son de origen glaciar y son dos. Están en el límite de la provincia de León con el Principado de Asturias. Precisamente la loma de la izquierda de las lagunas es el límite con Asturias. Sin comentarios sobre la mina a cielo abierto que se ve al fondo en Cerredo.
En la bajada la tormenta eléctrica hace que nos concentremos en bajar asegurando el paso antes que contemplar el estupendo paisaje. Habrá que volver en mejores condiciones para poder disfrutarlo.
Desde allá arriba bajamos a todo llover. Cuando llegamos a la altura de las lagunas se nos da una pequeña tregua que me permite sacar estas fotos rápidamente.

La segunda laguna, o primera, según desde dónde lleguemos está más bonita que su compañera. En ese momento nos ofrece un espejo de lo que tenemos sobre nuestras cabezas. En la foto solo falta el atronador sonido producido por la tormenta que hacía que me recorriera un escalofrío por el cuerpo con cada rayo-trueno.

Después de ahí, un bien desbrozado camino nos conduce vertiginosamente hacia abajo. En cuestión de una hora estamos abajo. Todo esto lloviendo sin parar y una de mis rodillas pidiendo la hora. Llevamos una buena.
Para acabar los tiempos del itinerario:
Brañas de Susañe – Braña de Busmor: 1 hora y 10 minutos
Braña de Busmor – Laguna Bermecha: 1 hora
Laguna Gurmiecha – Pozo Cheiroso: 40 minutos
Pozo Cheiroso – Pico Fuenfría: 30 minutos
Pico Fuenfría – El Miro: 30 minutos
El Miro – Falda de Alto del Portillón: 30 minutos
Falda de Alto del Portillón – Lagunas de Fasgueo: 40 minutos
Lagunas de Fasgueo – Carretera: 1 hora
Carretera – Brañas de Susañe: 20 minutos.
En total 6 horas y 20 minutos aproximadamente de marcha. He preferido echar algo los tiempos por arriba. La ruta es dura pero de pocos kilómetros. Solo 12.
Como casi siempre, os pongo el mapa de la ruta:

Otro día más. Un abrazo.
Fantásticos relatos, todo un descubrimiento tu blog, Bueno pues yo te invito a volar al lado de un alimoche o a cazar con un águila en las laderas de los aquilanos…. curiosamente las aves te invitan a acompañarlas a veces (como con el alimoche) quieren acercarse tanto que nos tocamos en el aire, una sensación increible, tienes mi correo y mi blog un abrazo.
http://www.oskita.blogspot.com
Tiene muy buena pinta la ruta que nos enseñas… Saludos!
¡Qué delicia poder revivir esas sensaciones, … olores, colores, … grata experiencia!
Primo, de nuevo te agradezco que me invitases a hacer esta ruta, tan variada y completa. Tio, me has cazado por completo… Ya estoy esperando que me invites para la proxima rutita… Se que el nivel está muy alto, pero auque no sea tan expectacular, también me apunto.
La verdad es que recoges muy bien el itinerario que seguimos… Es que es una auténtica delicia leerte ilustrado por tus excelentes y oportunas imágenes. Si como dicen una imagen vale más que mil palabras…. disfrutar esa ruta no tiene precio.
Por cierto Dani, me parece que no has comentado lo alucinantemente cristalinas que estaban las aguas del pozo Cheiro,… Ja, ja… Tan limpia y clara estaba el agua que se podía ver el fondo como si no hubiese agua incluso tomando cierta profundidad… Je, je… por ampliar un poco.
Bueno, de nuevo gracias por la ruta y su documentación.
@Oskar celebro que te guste lo que se cuenta en el blog. A veces la gente solo se queda en las fotos.
Me impresiona lo del Alimoche.
Nos hemos visto una vez. Quizás te acuerdes. Fue una tarde (allá por mayo de este año) en la parte sur del Pajariel. Tú estabas volando con unos amigos y yo os hice fotos que luego te envié.
Enlazo tu blog en el mío.
Un abrazo
Cierto Daniel estupendas fotos las que nos has envíado, pues como tienes mi correo te envio al tuyo mi telf. y volamos una tarde en San Cristoval. Hay una pareja de Alimoches en el Bierzo y son tan curiosos que una vez los vi girando una térmica a 100m de mi y cuando me di cuenta se puso a girar mi térmica a dos metros, generalmente nos colocamos girando en el mismo sentido y ascendemos pero en vez de eso se puso a cerrar mas el giro hasta el punto que empezamos a tocarnos todo era por curiosidad ya que estábamos en mitad del valle, tocandonos ascendimos en la térmica que nos derivó hacia la ladera de la montaña 2000mts mas alta y 5km mas allá, donde estaba su nido, una pasada, las aguilas nos permiten acompañarlas en sus cazas y es flipante, un abrazo
Hola…Ya sabía por Emiliano algo sobre esta excursión…me intriga el color del lago cheiroso (en portugués significa oloroso) ¿tuvísteis alguna sensación especial en la piel tras el baño? Yo diría que el azul está relacionado con la presencia de sales de cobre en el agua…si no apreciásteis algo especial, y dado que no profundizásteis demasiado, es posible que haya una interfase con una capa profunda de gran densidad…Muy curioso. Las fotos, como siempre, muy bonitas…Enhorabuena.
Qué curioso ver el Pozo Cheiroso en verano con tanta agua. Y en cambio, la laguna superior de Fasgueo, medio seca, como es habitual.
La subida hasta la Braña de Busmor tiene tanta maleza que es muy fácil perder el sendero.
Y ya veo que no negáis el baño a ninguna charca o laguna que os topéis. ¡Espero que no lo hagáis en invierno!
@ Jose María. Gracias por una explicación científica del color del agua. No sé por qué puede ser, la verdad.
Sensación especial en la piel, que yo recuerde, no hubo.Tan solo el descanso de todos los músculos tras el esfuerzos. Nos quedamos como nuevos. El agua apenas estaba fría.
Bebimos mientras nadamos.
@Oskar. Pues te tomo la palabra y te llamo una tarde para volar. Aunque nunca lo he hecho.
Por otro lado, para ver los alimoches hay que esperar a la primavera, ahora se han ido para el sur.
Un abrazo.
@Alto Sil. Pues sí tío. Nunca había estado en el pozo, pero he visto muchas lagunas glaciares y me lo esperaba mermado, pero me llevé una sorpresa al verlo tan espléndido. El baño fue antológico.
El otro día estuve en las Lagunas de la Rebeza, sol espléndido y no me bañé, jeje.
El camino subiendo hasta Busmor se perdía, pero desde Busmor, hasta la Laguna Gurmiecha fue peor, nos confundimos bastante y acabamos de brezo, piorno y demás matorral hasta las narices. Nos hizo perder mucho tiempo que a la postre resultaría necesario para haber eludido la tormenta. Pero para subir hasta el Pozo desde Valdeprado debe estar aún peor. Aunque tras el incendio de tres días de esta semana no sé cómo habrá quedado todo.
El entorno de las Lagunas de Fasgueo me pareció precioso, pero no pude disfrutarlo. Seguramente, otro día, me suba por donde bajé y luego al Alcornón.
Si así ha de ser hace tiempo que no los veo ( desde agosto ) pero siempre nos quedan las águilas cuya población ha crecido espectacularmente en los últimos años, hay tres zonas especialmente pobladas de estas rapaces, un abrazo
Muy buenas la tomas fotograficas
Excelentes Paisajes
@Ronald. Muchas gracias por tu comentario. La verdad es que aquel fue un día inolvidable.
Saludos.
muchas gracias,sobre todo por el mapa…
[…] pincháis aquí podéis ver más fotos aéreas del Pozo Cheiroso y también una ruta completa por el entorno de la […]
querido amigo,muy buenos relatos…eso si en cueation de ubicaciones esta mal
Vale que valdeprado y anllares forman parte del.municpio de.paramo….pero de hay a decir que el.miro es de valdeprado cuando valdeprado se encuentra al.otro lado del.rio que sirve del.limite…hay bastante
Decir que el.cheiroso es de paramo…mas de lo mismo…
Tanto.las lagunas, como la.montaña,como.la hermita….eso es de anllares asique seria bueno que corrigieras ciertas cosas y que la gente empiece a llamar las cosas por au nombre real y no el que muchos quieren otorgarle para darle.publicidad a un pueblo que nada tiene que ver con la realidad
Un saludo y a seguir disfrutando
lolo.mismo
Y decir que el heiroso es de paramo..
Muchas gracias David por tu comentario. Ciertamente tienes razón en lo que corriges y reivindicas. La entrada la escribí hace años y no la había revisado desde entonces cuando lo debería haber hecho antes al conocer los datos que comentas hace tiempo. Todo lo del otro lado de Valdeprado es Anllares del Sil. Así lo reflejo en el listado de rutas desde hace meses.
Aunque me gustaría corregir de inmediato esto pero hasta la próxima semana no podré cambiar lo que comentas.
Si te das una vuelta por el blog y ves cualquier error no dudes en comentármelo. Gracias de nuevo.
Un saludo
[…] unos días nos sorprendió una tormenta en la montaña entre el Miro de Valdeprado (1.950 m.) y el Alcornón de Busmorí (1.934 m.) en los límites de la provincia de León […]
[…] unos días nos sorprendió una tormenta en la montaña entre el Miro de Valdeprado (1.950 m.) y el Alcornón de Busmorí (1.934 m.) en los límites de la provincia de León […]