Hoy nos vamos hasta tierras lucenses para visitar uno de los bosques con mayor diversidad de especies vegetales y colores de toda España. Se trata del bosque llamado Devesa da Rogueira que está ubicado en la Sierra do Courel. Para ello hay que ir hasta el recóndito pueblo de Moreda (Lugo). Allí vamos a disfrutar de un espectáculo como solo la naturaleza nos puede ofrecer.
Aula de la Naturaleza de Moreda – Moreda – Moreda Maior – Mirador de Polín – Fontes do Cervo – Devesa do Rogueira – Aula de la Naturaleza de Moreda.
| Distancia | 15,50 kms (ida y vuelta) |
| Desnivel | 958 metros |
| Dificultad | Media |
| Punto más bajo | 728 metros |
| Punto más alto | 1.362 metros |
| Fechas toma de fotos | 10/11/2018 |
Lo aparcaremos a la entrada del pueblo junto al Aula de la Naturaleza de Moreda. Hay muy poco aparcamiento pero cuatro o cinco coches caben bien. Podéis consultar la posición exacta en Google Maps AQUÍ.
Tomaremos la calle que sube y enseguida giraremos en la primera calle que sale por la derecha.
Tras esa primera calle nos metemos en el pueblo de Moreda. Seguiremos ascendiendo. Saldrá una calle a la derecha que tomaremos.
Ya estamos en ruta. Poco más hay que desviarse.
El camino que hemos tomado nos llevará hasta el pueblo (o barrio) abandonado de Moreda Maior. Subimos entre castaños, algo que siempre es agradable.
Moreda Maior es un lugar especial.
Encontraremos unas cuantas casas que tienen hasta el tejado cubierto de musgo.
Tras pasar Moreda Maior la vista se abre. Contemplaremos el paraje a placer teniendo vistas preciosas.
Poco a poco nos vamos metiendo en el bosque. Veremos cada una de las especies de árboles del norte de España. No falta ni una desde la encina al tejo.
El bosque se muestra ocasionalmente. ¡Por ahí dentro tenemos que pasar dentro de unos kilómetros!
La ruta está muy bien señalizada. Será difícil confundirse. Además, hay instaladas pasarelas para sortear el agua.
El día de la toma de estas fotografías tenía este bosque para mí solo. Esta lloviendo bastante fuerte, sin parar, por lo que los colores se mostraban muy vivos.
Cada paso, una postal.
Me ha resultado difícil seleccionar fotos. He puesto las más representativas de lo que vi.
Las hayas se mezclan con los tejos, acebos y abedules. Creo que más no puede pedirse a un bosque.

Es el paradigma del bosque atlántico. El bosque total.
A pesar de lo visto hasta aquí, esto no es más que el aperitivo. Aún queda mucho por recorrer y ver. Esto es la antesala de lo que realmente se llama la Devesa da Rogueira.

Tras 6,7 kilómetros, en los que cada vez todo ha sido más bonito, llegamos al cruce. Prácticamente ya hemos superado todo el desnivel de la ruta.
En el cruce tenemos tres opciones:
Lo que teníamos planificado aquel día, después de ir al Mirador de Polín, era subir el Alto de las Papoulas, después Formigueiros y desde allí bajar a las Fontes do Cervo para continuar camino hacia la Devesa da Rogueira. Pero nos fue imposible. Por eso desde el cruce proponemos este itinerario para los que tengan más piernas:
Cruce – Mirador de Polín – Teso de las Papoulas – A Boca da Rogueira – Alto de Formigueiros – A Boca da Rogueira – Fontes de Cervo – Cruce
Nosotros aquel día decidimos subir hasta el Mirador de Polín, pero fue en vano. No vimos nada y no tuvo sentido hacer el alto de Formigueiros, así que ya tenemos otro motivo más para volver a meternos en la Devesa da Rogueira.
Entre el Cruce y el Mirador de Polín, sale un sendero a la izquierda según se sube al mirador que nos lleva a las Fontes do Cervo. Nosotros fuimos hasta el Mirador de Polín y, a la bajada, antes de llegar al cruce, tomamos ese desvío (en este caso al bajar fue a nuestra derecha) que en unos 400 metros nos llevará a las Fontes do Cervo. El camino para ir estaba mágico:
Estaban a tope aquel día:
Las Fontes do Cervo es el manadero del río que atraviesa la Devesa da Rogueira. Aquí lo tenéis.
Desde las Fontes do Cervo regresamos 400 metros por el mismo camino hasta el cruce. ¡Vamos a internarnos en la Devesa da Rogueira!
En estos primeros metros el tejo será la especie predominante. Es difícil encontrar un bosque con tantos tejos.
Los saltos de agua se suceden. Hay muchísimos. Cada cual más bonito.
Es una bajada para disfrutar. No hay prisa. Fíjate en los detalles a cada paso que des. No permanezcas indiferente ante la belleza solo porque lleves todo el día viendo cosas bonitas.
Cuando el avellano sea la especie predominante esto estará en su final. Aunque todavía quedan cosas muy bonitas.
Siguiendo el camino salimos de la Devesa da Rogueira. Parece que venimos de otro mundo. Echamos vista atrás, ¡de ahí hemos salido!
Los colores y la niebla colándose en el bosque ponen un ambiente de diez.
Ya solo queda seguir el camino hasta llegar hasta el aula de la naturaleza. En este último tramo serán los chopos y, sobre todo, los castaños los que nos acompañen.

Si tienes una página con esta ruta y quieres que aparezca aquí ponte en contacto con nosotros.
Respeta cada cosa por donde pases. Que todo quede igual que antes de tu llegada.
Creo erróneo el planteamiento del sentido del recorrido. Quizás así es más cómodo para personas con dificultades para subir pendientes, pues el tramo más empinado del bosque lo hacen bajando, pero mis argumentos parten de otras premisas. El sentido tradicional siempre fue ascender la Devesa desde el Aula de la Naturaleza. El motivo es obvio: al ir hacia el fondo del valle, las cascadas y saltos de Auga los veremos SIEMPRE de frente (si no podemos pasar a su lado, en épocas sin agua, y no verlos). Y el otro motivo es de SEGURIDAD: es mejor hacer el tramo de bosques menos evidente al comienzo (la senda en ocasiones se difumina en el suelo de hojas) y dejar los tramo de carretera y pistas evidentes para el regreso (cuando se puede estar más cansado, o anocheciendo…).
Hola Alberto. Muchas gracias por el comentario. Creo que tienes bastante razón en tu planteamiento. Siempre suelo regirme por el criterio que comentas de dejar lo más fácil para el final. De esta manera el posible riesgo que conlleva el extravío o que se eche la noche encima se hace menor. No ha sido así en este caso que valoré dejar para el final la parte más bonita. Un saludo
Maravilla de sitio.
Esos bosques merecen visita sin excusas.
Ya me contarás cuando vayas. Seguro que alucinas!!