Esta mañana mismo (22-11-2012) hemos tenido el privilegio y la suerte de poder estar un buen rato observando a un ejemplar de oso pardo cantábrico mientras comía bellotas.
Estuvimos caminando casi dos horas hasta que lo vimos, por un terreno duro, empinado. Verlo tras el esfuerzo se disfruta más. De los miradores habituales del oso hay que huir siempre que se pueda y que la desesperación por no verlo no nos haga ir allí a buscar la solución más rápida pero de menos sustancia. Lo de hoy ha tenido sustancia.

La experiencia como siempre ha sido fantástica. El oso estaba en medio de unos robles, envuelto de otoño, que estas tierras está espectacular en esta época del año. Al oso se le veía grandote, lo propio de estas fechas. Tiene que preparar el invierno, que aunque no hibernan mucho sí pasarán la parte más dura del mismo con menor actividad y comiendo menos.

Y aquí el vídeo:
Hace cuatro días quedábamos con Ojolince y Sra. para ir en busca del oso principalmente. Estuvimos en el mismo lugar mirando, pero no lo vimos, y hoy, cuatro días después, en aquellas peñas tan bonitas, ahí estaba el tío. Ha sido casualidad (o que miramos mal). Es por ello que les dedico esta entrada, puesto que hoy, mientras lo observábamos y luego bajando, nos hemos acordado mucho de vosotros. Sois de esa gente que merece ver al oso. Por eso si el otro día me dio rabia, hoy todavía más.
Espero que os haya gustado. Hasta otro día.
Qué gozada tiene que ser ver un oso en estado salvaje en pleno monte, imagino que tienes que echarte horas y horas atento para poder verlos, pero desde luego que merece la pena. Enhorabuena y que sigas teniendo ese buen ojo para dar con ellos.
Un saludo
Es una gozada Pablo, una experiencia de las buenas si te gusta la naturaleza. Ya lo he visto muchas veces y es algo que siempre te hace mucha ilusión. Muchas gracias por el comentario.
Un saludo
¡¡Ahora si que tenemos claro que estaba ahí!! Verle, no le vimos (a lo mejor él a nosotros sí). Viendo tu vídeo aún es más fácil imaginar la escena y ubicarla. Ya teníamos claro que íbamos a volver… y no a buscar el oso (que también) sino a pasar un buen día en la bonita montaña leonesa y si puede ser en tu compañía y la de Pedro, mejor que mejor.
Un saludo de ojolince y sra.
Estaba ahí, y puede que incluso haya más en las proximidades. Estoy seguro de que nos vio. Aquí os esperamos para cuando queráis volver. Esperemos que tengamos un oso «medio localizado» para que sea más fácil. Saludos.
Supongo que sería un gran momento para tí y la compañía (si llevabas). Desde luego hay que tener buen ojo para detectarle casi escondido entre matorrales y la pena es que no se mostrara más. Pero claro, él a lo suyo; almacenando energías para días peores. A ver si tus compañeros que intentaron verlo contigo, la próxima vez tienen más suerte
Un abrazo
Había que verlo. El buen ojo de Pedro fue el que lo vio.
Qué pasada… Como siempre gracias por mostrarnos esto al público. Hoy voy a Toreno y mañana daré un paseillo antes de una comida que tengo. También depende del tiempo que haya, así que no creo que me aleje mucho de la zona. Sería mejor quedar para una jornada entera yo creo no? Y subir por el valle de Tejedo hasta el Cueto l Oso en raquetas, no sería mala no?
Vamos hablándolo de todas formas.
Un saludo.
Hola Alejandro. Pues mañana yo también daré una vuelta corta. Quizás yo también dé una vuelta mañana por la mañana andaré por Susañe. La próxima vez a ver si lo hablamos con un poco más de tiempo. En una mañana también se pueden hacer cosas. Gracias por el comentario.
¡Qué pasada! Qué suerte haber podido observar una vez más un oso en plena naturaleza… y encima en plena actividad… Sin duda que para lograrlo hay que tener experiencia, paciencia, tacto y suerte. Menudo revulsivo que debe ser para querer volver… Me alegro por tí, tus compañeros y conocidos que amáis la naturaleza, y con vuestros gestos, sensibilidad y divulgación aportáis algo imprescindible para la valoración y cuidado de la misma.
Ésta vez lo vimos en un sitio que tú conoces. El día fue extraordinario. Y si encima ves al oso ni te cuento. Un abrazo.
Fantástico trabajo.
Muchas gracias Andrés.