Tras conocer el entorno de La Adrada en el Valle del Tiétar (Gredos, Ávila) que menos que dedicar una entrada a uno de sus mayores encantos: sus pinares.

La Adrada no es un pueblo de montaña como hay cientos en otros lugares, está abajo, plano, en el valle. Inmediatamente desde el borde del pueblo se elevan vertiginosamente las faldas de la Sierra de Gredos que en sus primeros metros se cubren de bosques. El pino es la especie que predomina, si bien hay variedad de especies. Podemos encontrarnos con sabinas o enebros y próximos a éstos acebos, tejos o abedules que aunque son escasos ponen una nota un tanto exótica a la zona. Junto con el pino son el roble y el castaño los otros árboles predominantes.

Pasear por los pinares de La Adrada garantiza encontrarse con parajes preciosos. De vez en cuando encontraremos ganado.

Sus pinares, cuando no están cubiertos de helechos, presentan una alfombra de varios centímetros de espesor debido a las acículas caídas de los pinos. Es una delicia caminar por terreno tan mullido.

Entre los pinares destacan las diversas praderas que nos encontraremos. Siempre verdes a pesar de estar en la cara sur de la Sierra de Gredos. Las habituales precipitaciones que se producen en el Valle del Tiétar hacen que se conserve así de verde la mayor parte del año.




El pino más famoso de La Adrada y de todo el Valle del Tiétar es el Pino del Aprisquillo. Presenta un porte excepcional, con una altura de 43,5 metros. Además el entorno en el que se encuentra es precioso.

Otro punto interesante es la Garganta de los Hornillos. En un punto de la misma hay una presa que hace que el pinar se refleje en sus aguas.


Los pinares en días de lluvia o niebla están más bonitos si cabe.

La niebla se cuela entre los pinos dando lugar a un ambiente mágico.



Las próximas entradas las dedicaremos al otoño en esta zona y también a exponer diversas rutas que pueden hacerse para disfrutar del Valle del Tiétar.
Asombroso, Dani!
Sabemos de la magnífica biodiversidad de los diferentes espacios naturales de nuestra península pero… ¡no sabemos cómo! consigues que el lugar que eliges para inmortalizar en tus crónicas, siempre resulte el más hermoso de todos.
Chapeu por esas fotos!
Ya iremos prospectando alguna visita a tu nuevo e interesnate área de campeo.
Un saludo de ‘Ojolince y Sra.’
Muchas gracias por vuestro comentario. Estaos atentos a próximas entregas porque ésto solo es una muestra. Tengo muchas ganas de que hagamos algo juntos, pero se me complica la cosa. Abrazo
Me esta sorprendiendo mucho todo lo que nos estas mostrando de esa zona.
Una entrada buenísima con unas fotos excepcionales.
No puedes perderte esta zona, sé que te gustará pues tiene rincones muy chulos y además uno puede meterse mucha caña en la montaña. Gracias por el comentario.
Enhorabuena Daniel. El reportaje es precioso- Los que te seguimos sabemos que siempre envías cosas buenas-Sigue admirando los encantos naturales y haznos partícipes de las cosas buenas que descubras
Tuve suerte con las fotos, el ambiente se tornó justo como quería para sacar la mayoría. Llevo esperando días para que nos invadan las nubes pero no llega el momento.
Anda ahora me salen todas las imágenes. Ya me extrañaba a mi.. Muy bonitas Dani..
Muchas gracias Ana. Lo extraño es que llegaras primero a una de las fotos de la entrada. Me alegro de que te gusten. Saludo
Dani, me sigues sorprendiendo con todas las maravillas naturales que me muestras y la tremenda calidad de tus fotos. Hay algunas en las que parece que has estado esperando días para conseguir la luz perfecta, el enfoque adecuado … increíble!
Muchísimas gracias por esta entrada y un abrazo
Muchas gracias Elena. Y sí, en algunas de las fotos he estado esperando el momento y clima adecuado para sacarlas. Primero reconozco el terreno y luego espero los días propicios. Al contrario que la gente, estoy deseando que vuelvan días como los de las fotos. Abrazo
Muy bonitas fotos Dani, se tornan espectaculares esos pinares con tu particular mirada.
Un abrazo.
Segundo.
Muchas gracias Segundo por tu comentario. Es una zona que merece mucho la pena conocer. Abrazo